Obsession, la cinta de Curry Barker que nos ha enamorado.

Puede que estemos ante una de las grandes sorpresas de 2026. Y es que Obsession no solo ha superado las expectativas del público general, sino también las de su recaudación en taquilla.

La película de Curry Barker ha recaudado más de 350 millones en taquilla. Teniendo un presupuesto inicial de menos de un millón de dólares. Convirtiéndose así en una de las películas de terror más rentables de la historia. Pero, ¿cuáles son las claves de su éxito? ¿Qué es lo que la convierte en un filme tan único dentro de su género?

La historia de un hombre, una mujer y un deseo

Obsession nos hace seguir a Bear, un joven que está enamorado de su mejor amiga Nikki. Debido a una serie de sucesos, nuestro protagonista acaba comprando una rama de sauce encantada que al romperla concede un deseo a su usuario.

Ante su incapacidad para declararse, Bear acaba deseando que Nikki le quiera más que a nadie en el mundo. Para su sorpresa, su deseo acaba cumpliéndose. Eso sí, no como a él le gustaría. Y es que Nikki empieza a actuar de manera extraña y a desarrollar una perturbadora obsesión por Bear. Lo que acabará convirtiéndo la vida de este último en una auténtica pesadilla.

Obsession va más allá de la típica película de terror donde una persona o entidad empieza a acosar a los protagonistas y estos deben encontrar la forma de librarse de esta. Aquí el verdadero villano se encuentra oculto bajo una capa de romanticismo y victimismo. Y es que a todo el mundo le gusta ver como el protagonista de una historia consigue vencer al mal y quedarse con su interés romántico. Pero, ¿qué pasa cuando ese amor no es correspondido y el héroe no puede conseguir lo que quiere? ¿Y si es este quien libera a ese mal y luego no es lo suficientemente valiente como para enfrentarse a él? ¿En qué lo convierte esto? ¿En un héroe trágico o en el verdadero villano de la historia?

Este es uno de los dilemas que plantea la película. Bear esta lejos de ser una figura heroica, de hecho en muchas ocasiones actúa como el villano de la cinta. ¿A qué me refiero? Pues a que actúa de manera egoísta y cobarde. Anteponiéndo sus deseos antes que el bienestar de sus amigos y de su supuesto interés romántico.

Y es que al acabar la película, comprendí que Bear nunca estuvo enamorado de Nikki; sino de la imágen que este tenía sobre ella. Ya que nunca se molestó realmente en conocerla o en averigüar cuales eran sus verdaderos sentimientos. Y lo peor es que una vez que supo la verdad, en vez de aceptarlo e intentar arreglar las cosas, prefirió enfadarse y huir de la realidad. Lo que le acabó trayendo más problemas.

Obsession

Hay una escena que para mí define muy bien al personaje de Bear. Una en la que Nikki estando dormida le pide que la mate, porque esa no es ella. Y Bear en vez de preocuparse por ella o intentar hacer algo para enmendar su error, prefiere soltarle un “¿tan malo es estar conmigo?” para luego irse de casa y dejarla sola.

Ese es el momento en el que te das cuenta de que Bear no era el chico dulce, compresivo y empático que pretendía ser. Sino un incel, que solo veía a Nikki como un medio para poder ser feliz. Nunca le importó lo que realmente sintiera, solo quería tenerla para él. Y eso es lo que más miedo da.

Lo mejor de Obsession tiene nombre y es Niki

Diría que lo más destacable de Obsession es el personaje de Nikki. Este está interpretado por Inde Navarrette, quien ofrece una gran actuación. De hecho, me atrevería a decir que es una de las mejores actuaciones femeninas en una película de terror que he visto en los últimos años. Y en gran parte, esto se debe a la naturaleza de su personaje. Ya que este se caracteriza por su dualidad.

Por un lado, tenemos a la Nikki normal, la cual se nos muestra como una joven encantadora, divertida y con caracter. Pero por otro, tenemos a la Nikki malvada. Esta versión aunque algo creepy, empieza siendo bastante más cariñosa y complaciente con los deseos de Bear. Pero poco a poco se va volviendo más errática e impredecible. Lo cual va generando cada vez más tensión en el espectador.

Los pequeños detalles importan

A nivel técnico, Obsession, es una auténtica maravilla. Incluso con un presupuesto inferior a un millón de dólares, esta cinta no tiene nada que envidiarle visualmente a otras grandes producciones del género. De hecho, en algunos aspectos llega incluso a superarlas.

El equipo de producción utilizó los efectos prácticos y el guion a su favor, para crear escenas realmente tensas y aterradoras. Sin la necesidad de hacer un uso escesivo del CGI o de los clásicos jumpscares.

Curry Baker también se encargó de cuidar hasta el más mínimo detalle. Y eso se nota en la puesta en escena. Tanto la iluminación como la disposición de los planos se encargan de mostrarnos aquello que el guion no puede. Por ejemplo, la deshumanización de Nikki. Y es que el hecho de ocultar su rostro en la oscuridad en algunas escenas no es casualidad, sino un recurso para que nos cueste distinguir quien es en realidad. La cinta trata de mostrarnos que aunque eso que vemos en pantalla se parezca a Nikki, realmente es algo mucho más oscuro.

La banda sonora también ayuda a crontruir esa atmósfera tan inquietante e incómoda que caracteriza a la película. Esta fue compuesta por Rock Burwell, quien utilizó sintetizadores y tonos disonantes para crearla. Abajo os dejamos la playlist para que podáis escucharla.

Conclusión

Estoy seguro que dentro de unos años, Obsession se acabará convirtiendo en una joya del terror. Tal y como lo son hoy en día otras películas como Hereditary o Midsommar.

Obsession más que terror, lo que te genera es una sensación constante de tensión e incomodidad. Sabes que algo no está bien, pero no sabes exactamente el qué. En mi caso, salí del cine odiando a Bear y con mucha impotencia. Los que hayáis visto la película seguro que entenderéis por qué. Y los que no, no sé a qué estáis esperando. Porque Obsession es una de esas películas que no te dejarán indiferente. Una película que no podrás sacarte de la cabeza.

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