Prince of Persia: The Lost Crown es una de las joyas ocultas de este año.

Cuando pensamos en los juegos desarrollados por Ubisoft, a casi todo el mundo se le vienen a la cabeza títulos de sagas como Assassin´s Creed o Far Cry. Sin embargo, mucho antes de que estas existieran, Ubisoft ya gozaba de cierto estatus en la industria del videojuego, gracias a franquicias como Rayman y Prince of Persia.

Como suele suceder con todo, estas sagas fueron perdiendo poco a poco su popularidad y fueron sustituidas por otras sagas más populares o simplemente fueron relegadas a un segundo plano. Tristemente, este fue el caso de Prince of Persia. Una saga que paso de ser uno de los buques insignias de Ubisoft a pasar más de 10 años en el banquillo, sin un lanzamiento en consola.

Es este el motivo por el que nos alegró tanto ver como en el Summer Game Fest de 2023 se anunciaba una nueva entrega de esta icónica saga. Un juego que llamaba la atención porque parecía querer darle una nueva oportunidad a la saga para redefinirse.

Prince of Persia: The Lost Crown se lanzó el 18 de enero de este año. Por lo que, meses después de su salida, nos hemos aventurado en este metroidvania, al cuál le teníamos muchas ganas. ¿Habrá cumplido con las expectativas?

Una nueva historia, un nuevo héroe

Prince of Persia: The Lost Crown nos pone en la piel de Sargon, uno de los 7 Inmortales. Este grupo está conformado por siete extraordinarios guerreros encargados de defender a Persia de cualquier amenaza. Sargon goza de muy buena reputación y del respeto de la reina y el príncipe Ghassan, debido a sus méritos en combate. No obstante, todo cambiará cuando el príncipe Ghassan sea secuestrado por uno de ellos.

Será entonces cuando Sargon, junto al resto de los miembros de los Inmortales, se dirijan al monte Qaf. Un lugar donde el tiempo parece no discurrir en una sola dirección debido a una extraña maldición.

Una de las cosas que más nos han sorprendido de la trama es que, por primera vez, esta no está protagonizada por El Príncipe. Y es que desde sus orígenes en 1989, esta franquicia siempre había sido protagonizada por este personaje, el cuál ni siquiera tenía nombre propio – o por lo menos no se molestaban en revelarlo.

En cambio, en esta nueva entrega controlaremos a un nuevo héroe. Un joven y hábil guerrero llamado Sargon, quien irónicamente tendrá que salvar al Príncipe de Persia. En lo particular, este nuevo enfoque de la historia lo consideramos todo un acierto, ya que este cambio de dinámica le da un soplo de aire fresco a esta saga de más de 30 años de historia.

Las partes más importantes de la trama se cuentan a través de cinemáticas y de una narradora omnisciente. Mientras que, si queremos profundizar aún más en el lore, deberemos hablar con todos los personajes que nos encontremos y leer las descripciones de los objetos claves, así como las notas que encontremos distribuidas por el escenario.

El apartado visual es una auténtica locura

Hay dos cosas que nos han gustado particularmente de Prince of Persia: The Lost Crown. Una de ellas está relacionada con su apartado visual. Y es que, en los últimos años, Ubisoft nos ha acostumbrado a sus grandes producciones con gráficos hiperrealistas. Ahí tenéis como ejemplos Watch Dogs: Legion (2020) o, el caso más reciente, Assassin´s Creed: Mirage (2023).

Sin embargo, para The Lost Crown, el estudio desarrollador decidió llevar a cabo un diseño artístico bastante diferente a lo que nos tienen acostumbrados. Este título luce una estética 2.5D, es decir, utiliza modelados 3D pero utilizando una perspectiva en 2D y con fondos pre-renderizados.

De esta forma, su estilo artístico se aleja del fotorealismo para acercarse a un estilo más cartoon. Con personajes mucho más estilizados y escenarios que son una auténtica fantasía.

Puzles, combates y mucho parkour

La resolución de puzles, el combate y el parkour son los pilares jugables de este juego. Y también, la segunda cosa que más nos ha gustado de este.

Estos pilares están unidos gracias a un sistema de movimiento muy bien diseñado y pulido. Y es que, gracias a la agilidad de Sargon, el jugador podrá desplazarse ágilmente por el escenario. Esto también se verá reflejado en el combate, ya que nuestro personaje tiene – desde el principio del juego -, una amplia variedad de movimientos a su disposición.

El jugador podrá realizar ataques normales y pesados; teniendo la posibilidad de lanzar al enemigo por los aires y seguir con el combo desde allí. Por si fuera poco, podremos desatar una serie de habilidades especiales una vez que la barra de energía sagrada se haya llenado al nivel necesario.

Estas habilidades se hacen llamar picos de Athra, y son habilidades que podréis ir adquiriendo tras cumplir una serie de requisitos. Por su parte, la barra de energía se irá llenando a medida que vayamos atacando y bloqueando con éxito los ataques enemigos. Y este último punto nos lleva a hablaros de una de las claves del combate en Prince of Persia: The Lost Crown: el parry.

A pesar de tener una gran variedad de ataques a corta y larga distancia, la manera más eficaz de acabar con los enemigos es mediante el contraataque. No obstante, realizar un parry en este título es mucho más difícil de lo que puede parecer a simple vista. Para ello deberemos pulsar el botón de bloqueo justo en el momento preciso. Si no lo hacemos y lo pulsamos antes o después, nos infringirán una gran cantidad de daño. Pero, si por el contrario, logramos hacer esto cuando aparezca sobre el enemigo un destello amarillo, realizaremos un combo especial que acabará instantáneamente con los enemigos más débiles. Pero hay que tener cuidado, ya que no todos los ataques son bloqueables. Por lo que el jugador deberá estar atento a los movimientos ofensivos de su rival. Saber cuando bloquear y cuando esquivar será una habilidad imprescindible que deberás aprender a dominar si quieres salir victorioso.

A medida que vayamos progresando en el juego, iremos desbloqueando nuevas armas y habilidades. Por ejemplo, casi al principio de nuestra aventura, nos encontramos con un arco que pudimos utilizar para atacar a distancia o para activar objetos que estuvieran fuera de nuestro alcance. Esto favorece en gran medida la exploración, ya que habrá sitios a los que no podremos acceder desde un principio. Por lo que tendremos que esperar a desbloquear la habilidad indicada para poder acceder a ese camino.

También tendremos a nuestra disposición una variedad de amuletos. Estos objetos nos otorgarán diferentes ventajas pasivas al equipárnoslos. El problema radica en que cada amuleto ocupa un número de espacios, por lo que deberemos gestionar qué amuletos queremos llevar en nuestro collar. A medida que avance el juego podremos ir aumentando el numero de espacios de nuestro collar y así equiparnos con nuevos amuletos.

El monte Qaf, un lugar mortal que vale la pena explorar

Como ya hemos mencionado anteriormente, algunos de los escenarios de este juego son realmente hermosos. Pero no os confundáis, pues estos esconden niveles que son una auténtica pesadilla. Muchas veces estos estarán llenos de trampas mortales, obstáculos que te harán dar un buen rodeo y enemigos que intentarán matarte si tienen la ocasión.

Como buen metroidvania, el mapa de Prince of Persia: The Lost Crown está dividida en distintas zonas – o niveles – que se encuentran interconectadas entre sí. A medida que vayamos explorando, iremos revelando nuevas zonas del mapa y podremos marcar con un marcador los puntos de interés que encontremos. Esta función acaba resultando muy útil, pues este título fomenta mucho el backtracking.

Podremos acceder al mapa gracias al Ojo del errante, el cuál irá registrando todos los sitios por los que vayamos pasando. Podremos añadir los marcadores que queramos para indicar la posición exacta de un tesoro, un enemigo en concreto o cualquier otro punto de interés en el mapa.

Cogiendo como referencia a otros títulos como Hollow Knight (2017) o Blasphemous (2019), Prince of Persia: The Lost Crown limita el viaje rápido y el guardado. Si queremos utilizar el viaje rápido para llegar a una zona concreta del mapa, primero deberemos encontrar y reconstruir las estatuas de Homa. Mientras que, si queremos guardar la partida y rellenar nuestra barra de salud al máximo, tendremos que acudir a los árboles wakwak. Como ya podréis imaginar, todos estos lugares no estarán disponibles desde el principio, por lo que tendremos que llegar hasta ellos y activarlos. Esta es otra mecánica que incentiva enormemente la exploración.

Si queréis haceros con el 100% del juego y encontrar todos los secretos escondidos en el mapa, siempre podréis facilitaros la vida comprándole mapas a Fariba, a cambio de unos cuantos Cristales del Tiempo. Estos son la moneda del juego y nos servirán, no solo para comprar mapas, sino también para comprar amuletos y mejorar nuestro equipo.

Conclusión

Prince of Persia: The Lost Crown es un juego perfecto para todos aquellos amantes de los metroidvania. Es un título realmente exigente, el cual castiga duramente al jugador por dar un paso en falso. Sin embargo, es justo y sabe recompensarte como debe.

A nivel narrativo el juego está bien, aunque notamos que carece de momentos realmente icónicos. De esos que se te quedan grabados a fuego en la memoria. No obstante, se nota que Ubisoft se ha esforzado en darle una segunda oportunidad a una de sus sagas más icónicas. Reimaginando su historia y añadiendo nuevos personajes.

Pero lo mejor, sin duda alguna, son su jugabilidad y su apartado artístico. Dos apartados en los que Ubisoft se ha arriesgado, saliendo de su zona de confort, y ha salido ganando. Esto supone un triunfo para Ubisoft y para los fans de la saga Prince of Persia, que verán en este juego una oportunidad para que su saga favorita siga perdurando en el tiempo.

Os recordamos que Prince of Persia: The Lost Crown se encuentra disponible para Xbox Series X/S, Xbox One, PS4, PS5, Nintendo Switch y PC.