Otro live action de Disney que nos hace preguntarnos… ¿Por qué?

Lilo & Stitch se estrenó en 2002 y con el paso del tiempo se ha acabado convirtiendo en un clásico de Disney. Siendo una de las películas más queridas por los fans de la compañía.

La cinta fue dirigida por Chris Sanders y su éxito se debió a dos factores. El primer factor fue su historia, la cuál era mucho más cercana y trataba temas menos fantasiosos que sus antecesoras. Centrándose en las relaciones entre los personajes y en el significado de la palabra familia (ohana). Temas con los cuáles era mucho más fácil empatizar.

El segundo factor que condicionó su éxito fue, obviamente, Stitch. Y es que, el experimento 626 se convirtió rápidamente en uno de los personajes más populares de Disney. No solo por su adorable aspecto, sino también por su personalidad traviesa mezclada con su buen corazón.

De hecho, es uno de los personajes de Disney que más merchandising ha generado. Por lo que no es de extrañar que, varios años después, Disney haya decidido lanzar un live-action de esta película. Un live-action que analizaremos a continuación y que compararemos con la obra original. ¿Habrá funcionado esta vez la fórmula o nos encontramos ante otro fracaso de Disney, como ya lo fueron Mulán o La sirenita?

Una historia centrada en la familia y la identidad

Lilo & Stitch nos cuenta la historia de una niña solitaria (Lilo) y un adorable extraterrestre fugitivo (Stitch), quien la ayudará a recomponer su familia. Todo comienza cuando el experimento 626 consigue escapar de las manos del Consejo Intergaláctico. No obstante, su nave acaba accidentada en la Tierra, más concretamente en Hawaii.

Allí conocerá a Lilo, una niña cuyo único deseo es tener un mejor amigo. Para pasar desapercibido, Stitch decide hacerse pasar por su mascota e irse a vivir junto a ella y su hermana mayor. Poco a poco, irán estrechando lazos y nuestro peligroso, a la vez que adorable experimento, acabará descubriendo el verdadero significado de la palabra ohana.

La estructura narrativa de esta cinta es bastante parecida a la original. Sin embargo, existen algunos cambios bastante notorios. Y aquí es cuando entramos en materia de spoilers.

Para empezar tenemos al villano principal. En la cinta original teníamos a Gantu. Un personaje que, en lo personal, me gustaba bastante. No solo por su actitud, sino también por su diseño, el cual era bastante intimidante. Pues bien, en el live-action han eliminado a este personaje y en su lugar han puesto a Jumba, el científico que creó a Stitch.

Pero este no es el único cambio. Se nota que el live-action trata de dar un paso adelante y trata de reproducir el mensaje y los momentos más icónicos de la obra original, pero dándoles una vuelta. Añadiendo nuevas escenas y tratando de darle más capas de profundidad a los personajes. Sin embargo, no logra transmitir la emoción de la primera película. Ya que acaba cayendo en varios clichés y subtramas innecesarias que comentaremos a continuación.

El cast de Lilo & Stitch

Para hablar de los personajes también debemos hablar de los actores que los interpretan. Empecemos pues, con Lilo y Nani, quienes sin duda alguna son de lo mejor de la película. La primera es interpretada por Maia Kealoha, una actriz de tan solo 8 años. Y no exagero al decir, que es la viva imagen de Lilo. Realmente lo hizo genial y su actuación me conmovió y divirtió a partes iguales. En serio, es calcada…

Por su parte, el personaje de Nani está interpretado por Sydney Agudong. Ella también hace un gran papel. Sabe reflejar a la perfección esa desesperación por encontrar un equilibrio en su vida. Su frustración por no ser lo suficientemente buena para su hermana. Además, ambas actrices tienen muy buena química. Lo que hace que su relación sea más creíble. Y nos deja con algunos momentos realmente emotivos, que estuvieron a punto de sacarme alguna lagrimita.

Jumba y Pleakley también hacen su aparición en la cinta. Sin embargo, son dos de los personajes que más cambios sufren respecto a la película original. Sufriendo algunos cambios y teniendo varias escenas extras.

Como ya mencioné antes, el personaje de Jumba cambia radicalmente de rol. Convirtiéndose en el villano de la cinta. Este nuevo rol no creo que le favorezca en nada, ya que pierde esa tridimensionalidad que tenía en la obra original y lo convierte en un personaje bastante cliché. Más concretamente, en el típico científico loco que busca utilizar a su experimento como una simple herramienta para hacerse con el poder.

Por su parte, el personaje de Pleackley me encantó. Se mantuvo muy en la línea del original. Un personaje excéntrico, divertido y con aura queer. Sin duda, el actor Billy Magnussen hizo un gran trabajo al darle vida a este personaje.

También se incluyeron algunos personajes secundarios nuevos. Como la señorita Kekoa – la trabajadora de servicios sociales encargada de supervisar y velar por el bienestar de Lilo-, y Tūtū, la simpática vecina de Lilo y Nani que les echa una mano de vez en cuando.

Voy a seros muy sincero, creo que ambos personajes no aportan nada nuevo a la trama. Esto se nota sobre todo en el caso de Kekoa; ya que su papel en la película no es más que una versión diluida del rol que tenía Cobra Bubbles en la versión animada. Y hablando del rey de Roma, este personaje también se vio perjudicado por el live-action.

En la obra original, Cobra Bubbles era un trabajador social con aspecto de tipo duro, que se preocupaba por Lilo y Nani. Al final de la película, descubríamos que, además, se trataba de un ex-agente de la CIA, lo cual tenía bastante sentido. En el live-action esto cambia bastante. Desde un principio, se nos da a conocer que Cobra Bubbles es un agente de la CIA que busca capturar a los extraterrestres que han llegado a la isla. Convirtiéndose así en un personaje mucho más cliché y menos carismático que el original. Además de tener un vínculo menos emocional con las protagonistas. Al fin y al cabo, solo se acerca a ellas por Stitch.

Por último, toca hablar del verdadero protagonista de esta cinta: Stitch. En esta ocasión vuelve a darle voz Chris Sanders. Lo que es un puntazo, teniendo en cuenta que su voz es uno de los elementos más característicos del personaje.

Efectos visuales: buenos, bonitos y baratos

Los efectos especiales están muy bien logrados. Esto puede notarse sobre todo en Stitch, el cuál está muy bien representado. Su diseño sigue siendo adorable y sus movimientos y expresiones faciales son muy naturales. Lo que hace que no desentone con el resto del entorno. Ya que recordemos, que la mayor parte de los escenarios en esta película son reales.

A pesar del realismo, el personaje no pierde ni una pizca de esa naturaleza caricaturesca que poseía en la obra original. Lo cual habla muy bien del trabajo realizado por la gente encargada de los efectos visuales.

El resto de aliens también lucen bastante bien. Tanto los que aparecían en la cinta original como algunos que han añadido. Quizás, algunos como Jumba y Pleakley, si desentonan un poco más que Stitch cuando interactúan con otras personas reales. Pero al fin y al cabo, ¿que se puede esperar? Son aliens. Quizás por esta razón, el director tomó la decisión de darles una apariencia humana durante gran parte de la cinta. Por eso y para ahorrar presupuesto, claro.

Porque sí. Lilo & Stitch tuvo un presupuesto bastante ajustado en comparación con otras superproducciones de Disney. Por lo que tuvieron que recortar en bastantes apartados, incluyendo los efectos especiales. Esta es otra de las razones por las que Gantu no aparece. Ya que su aparición supondría un alto coste económico y de recursos.

A pesar de ello, este live-action ha recaudado más de 950 millones de dólares. Superando por mucho el presupuesto inicial de 100 millones. Esperemos que para la próxima cinta inviertan un poco más y podamos ver a todos los personajes en acción.

Conclusión

Lilo & Stitch (2025) es una película que busca ser mucho más realista que la original. Y quizás, por esta razón, acabe teniendo menos alma. La sentí como un producto vacío para hacer dinero. Para atraer a todos los fans de la película original y vender un montón de merchandising.

¿Realmente era necesaria esta película? No. ¿Tenía potencial para ser uno de los mejores live-action de Disney? , sin duda alguna. Si había alguna película que las tenía todas para triunfar en el terreno de los live-actions, esa era Lilo & Stitch. Tanto por los temas que trataba la cinta original, como por sus personajes y su localización. Es una pena que el director – Dean Fleischer Camp– no haya sabido sacarle provecho a todos sus puntos fuertes. Y se haya conformado con hacer lo justo para referenciar la película original y contentar a la gente.

En definitiva, Lilo & Stitch acaba convirtiéndose en una película bastante “meh”. Una cinta que si bien no es mala -todo lo contrario, es bastante entretenida-, tampoco me ha aportado nada nuevo. A pesar de lo mono que se veía Stitch y de alguna que otra escena emotiva que si me tocó el corazón, salí del cine pensando: “La original era mucho mejor. Esta adaptación no le hace justicia.

Y sé que no soy el único que me sentí decepcionado. Aún así, estoy seguro que esta cinta gustará a los más pequeños que no hayan visto la película original. Además de aquellos fanáticos que solo quieran ver al experimento 626 en 3D y con texturas realistas. Sin embargo, para mí está muy lejos de ser la joya que fue esa película de animación lanzada en 2002. Esa cinta que nos enseñó que las familias no tienen porque ser perfectas. Que las personas podemos cambiar y sacar nuestra mejor versión, siempre que tengamos a las personas adecuadas a nuestro lado.