La secuela que no sabíamos que necesitábamos.

Es indiscutible que Tim Burton es uno de los mejores directores y creativos de la industria del cine. Puede sonar algo exagerado, pero no podemos olvidar que sus películas han marcado a más de una generación. Desde clásicos como Batman (1989), Eduardo Manostijeras (1990) y Pesadilla antes de Navidad (1993); hasta películas más recientes como Charlie y la fábrica de chocolate (2005), La novia cadáver (2005) y Alicia en el País de las Maravillas (2010).

La filmografía de Tim Burton es muy amplia y diversa. Por lo que no es de extrañar que esta esté repleta de personajes icónicos, a la par que particulares. Sin embargo, si tuviera que destacar uno, ese sería Bitelchús.

Este puede que sea uno de los antagonistas más carismáticos del universo Tim Burton. Bitelchús es un espíritu travieso que se dedica a asustar a los vivos. La única manera de invocarle es diciendo tres veces su nombre. Este aparece por primera vez en Bitelchús (1988). Usualmente, él es contratado por los Maitland, un matrimonio fantasma que quiere expulsar a los nuevos propietarios de su casa.

Bitelchús Bitelchús continúa esta historia varios años después del final de la primera entrega. Trayendo de vuelta varias caras conocidas e incorporando otras completamente nuevas. La pregunta es, ¿es este otro caso de secuelitis? ¿Es Bitelchús Bitelchús tan buena como la película original? Acompáñanos para averiguarlo.

Una secuela con sabor a nostalgia

Como ya mencioné anteriormente, Bitelchús Bitelchús transcurre varios años después de la primera entrega. Ahora Lydia Deetz ha crecido y tiene una hija – Astrid – con la que no tiene una muy buena relación. Sin embargo, la trágica muerte de su padre – Charles Deetz – le obligará tanto a ella como a su madrastra y a su hija a revisitar su antigua casa. Allí Lydia tendrá la oportunidad de hacer las paces con su hija y de enfrentarse a Bitelchús. El fantasma que la acoso a ella y a su familia cuando era pequeña.

Bitelchús Bitelchús trae de vuelta a parte del elenco original. Destacando el regreso de Winona Ryder y Michael Keaton, quienes en esta cinta retoman sus papeles como Lydia Deetz y Beetlejuice. [Lo siento, pero a partir de ahora me referiré a este último personaje por su nombre original en inglés. Me gusta más y suena mejor.]

Ambos actores ofrecen una gran actuación. Y, en lo personal, también protagonizan algunos de los mejores momentos de la película. Sus personajes son los más importantes y sirven como puente entre esta cinta y su precuela.

Por su parte, Catherine O´Hara también retoma su papel como Delia Deetz, la madrastra de Lydia. Su actuación es bastante divertida, aunque sinceramente su personaje apenas tiene tiempo para brillar en pantalla y su “subtrama”, – si se puede llamar así-, se siente fuera de lugar. De esto ya hablaremos más adelante.

Lo que os puedo asegurar es que esta película no es solo una secuela más para sacarnos el dinero a los más nostálgicos. Bitelchús Bitelchús también nos presenta nuevos personajes y localizaciones. El filme nos invita a explorar un poco más en profundidad su excéntrico y retorcido mundo. Eso sí, con varios guiños y referencias a la película original que sacarán alguna que otra sonrisa a los fans más acérrimos de esta saga.

Mi problema con Bitelchús Bitelchús

El principal problema de esta película se encuentra en su guion. Y es que la trama principal acaba siendo sepultada por un montón de subtramas que no llevan a ninguna parte. Y es una pena, ya que muchas de ellas tenían potencial. Por desgracia, muchas de ellas acaban siendo olvidadas en cierto punto de la historia. Resolviéndose al final de manera mágica y precipitada. ¿Conocéis el meme de los Simpson de: “siempre que os encontréis una cosa así, lo hizo un mago..”? Pues bien, en este film se aplica esto pero cambiándolo por “lo hizo Beetlejuice”.

En total, creo que hay un total de cinco subtramas. Siendo tres de ellas las realmente importantes, otra que podría haberse desarrollado mejor y la última que… En fin, podrían habérsela ahorrado. Lo peor es que Bitelchús Bitelchús intenta plantear y resolver todas las tramas y subtramas en menos de dos horas. Por lo que puedo llegar a entender que muchos espectadores puedan llegar a sentirse abrumados por todas las cosas que están sucediendo en pantalla al mismo tiempo.

Dos de las subtramas están ligadas a Astrid, la hija de Lydia. Este personaje está interpretado por Jenna Ortega, quien toma el rol de una joven edgy que odia a su madre y al mundo en general. Ella a diferencia de su madre no cree en los espíritus ni en el Más Allá, lo que la distancia aún más de ella.

Cuando llegan a Winter River, ella se encuentra con un chico misterioso y solitario que parece interesarse en ella. Así inicia una especie de subtrama romántica adolescente que acabará derivando en la segunda subtrama que protagoniza Astrid. La cuál consiste en buscar al fantasma de su padre para despedirse de él.

Otra de las subtramas se centra en Delores LaVerge, – la exmujer de Beetlejuice-, la cuál está interpretada por Monica Belluci. Este personaje se nos muestra como un poderoso e implacable espíritu capaz de hacer lo que sea con tal de encontrar a Beetlejuice. Y no os vamos a engañar, la forma en la que presentan al personaje es espectacular. De hecho, en un principio pensé que ella sería la antagonista principal. Sin embargo, al final solo acaba siendo un personaje antagónico más. Y es que en esta película hay un total de cuatro antagonistas.

Y lo peor es que ninguno de ellos está bien desarrollado. Ya sea porque no tienen suficiente tiempo en pantalla, o porque les dan un final abrupto para así poder pasar a la siguiente subtrama.

Más que una película, Bitelchús Bitelchús parece una serie de sketches que acaban entrelazándose al final. Y aún así, me mantuvo enganchado de principio a fin. Lo que me hace pensar que este guion hubiera funcionado mejor para una miniserie de televisión.

Para acabar este apartado con un buen sabor de boca, me gustaría dar una mención especial a dos de mis personajes favoritos de esta película. Dos personajes que a pesar de no tener mucho peso en la trama, me hicieron reír a carcajadas. Estoy hablando del detective Wolf Jackson y Bob.

El personaje de Wolf Jackson está interpretado por Willem Dafoe.

Genuinamente terrorífica

Visualmente, Bitelchús Bitelchús es todo lo que podríamos esperar de una película de Tim Burton. Personajes y escenarios cuyos originales diseños rozan lo surrealista. Una estética que puede resultar infantil y retorcido a la vez. Obviamente, nada podrá superar a la escena de los Maitland intentando asustar a los Deetz de la primera película. Pero esta cinta consigue, de igual manera, dejarnos algunos momentazos que nada más verlos sabréis que son “marca Tim Burton”.

El apartado visual destaca sobre todo en la caracterización de los personajes -sobre todo de los muertos. Y es que Bitelchús Bitelchús hizo un gran trabajo a la hora de mezclar efectos visuales y prácticos. Es una delicia ver la gran variedad de fantasmas que existen y las formas tan creativas, -y retorcidas-, que tuvieron de morir.

La película pone mucha atención al detalle. Quiere que te fijes en cada elemento que hay en pantalla. En este sentido, se nota el esfuerzo en hacer que cada localización y cada personaje que aparezcan en pantalla sean únicos. Que el espectador no pierda en ningún momento la capacidad de sorprenderse con el mundo que plantea esta cinta.

Conclusión

Bitelchús Bitelchús es una excelente secuela. Como ya he recalcado a lo largo del análisis, esta película esta película está lejos de ser perfecta, – sobre todo en cuanto a nivel de guion se refiere. Sin embargo, sí considero que mantiene el tono y el nivel de originalidad de su predecesora. Dejándonos con algunos momentazos.

Esta cinta consigue expandir con éxito el universo de uno de los personajes más carismáticos de Tim Burton. Trayendo de vuelta a parte del elenco original que ya nos enamoró en 1988. Y añadiendo algunas caras nuevas que, si bien no puedo decir que su participación en la cinta sea algo icónico, sí que le aportan frescura y variedad a la película.

En definitiva, Bitelchús Bitelchús es un film muy divertido. Perfecto para pasar un buen rato. Una película que enamorará a los fans de Tim Burton y, sobre todo, de Beetlejuice.

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